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Seguros ¿compensan o solo son un gasto?

Seguros: como saber cuando compensan

seguros

Los seguros son caros y por eso nos planteamos si contratar o no los que no son obligatorios. Aunque ¿son realmente caros? Desde luego son un gasto importante para la familia y por eso debemos valorar muy bien si nos interesa o no antes de contratar uno.

Si tienes un seguro muy barato lo más probable es que sea caro o muy caro. ¿Cómo puede ser esto? Muy fácil: no te cubrirá casi nada, tendrá un montón de clausulas en las que se eximen de pagos, no tendrán una atención al cliente óptima 24 horas, una franquicia alta…. Vamos que al final pagas el seguro y lo que sea que pensabas que asegurabas.

Como distingo los buenos seguros de los malos

Un seguro que te conviene es aquel que se adapta a lo que estás asegurando, es decir va acorde con lo asegurado. Aquí suele haber dos problemas:

  • Seguro que no cubre el valor de lo asegurado: pagas menos (o no) pero no te asegura lo que tienes. Alguno es casi como si no lo tuvieras porque a la hora de un problema habrá alguna clausula que los exima de la responsabilidad.
  • Seguro sobre pagado: estás pagando por encima del valor de lo que tienes o aseguras cosas que en realidad no tienes. Por ejemplo, asegurar un valor muy algo en un seguro de hogar cuando lo que tienes vale la mitad.

Cualquiera de estos casos es malo para ti y tu economía. Tiene que valorar lo que tienes y pagar por eso, ni más ni menos.

Que tiene un seguro malo

  • Cubre cosas que no tienes (y pagas más).
  • No cubre lo que tienes.
  • Tiene un montón de excepciones por todas partes.
  • No cubre lo que pensabas que cubría (no has leído o entendido el contrato antes de firmar).
  • No contestan cuando llamas.
  • No devuelven las llamadas.
  • No tienen servicio de atención en caso de incidentes y te tienes que ocupar de todo.

Como hago para contratar el seguro o los seguros que me convienen

La respuesta inmediata es sencilla: lee el contrato antes de firmar y comprueba que es lo que te conviene. Lo que te conviene es asegurar exactamente lo que tienes y saber muy bien que cubre el seguro y cuando.

Tener un buen o mal seguro no es responsabilidad de la aseguradora o el comercial que te lo está vendiendo, es responsabilidad nuestra que somos los interesados, los que vamos a pagar y los que podemos salir perjudicados si no es el correcto.

¿Cómo haces esto?

  1. Visita varias aseguradoras y compañías de seguros.
  2. Llévate la propuesta de cada compañía aseguradora o correduría de seguros a tu casa y léelas con atención.
  3. Apunta todas las dudas.
  4. Comprueba que aseguran lo que les has pedido.
  5. Comprueba que no están tasadas tus pertenencias/coches por encima o debajo de su valor.
  6. Considera los extras.
  7. No pienses en darle la «clavada» al seguro contratando más valor del que tienes. Si tu casa vale 100.000 aunque pagues por el doble no te lo pagarán. Paga por lo que tienes, repito.
  8. Vuelve a llamar o visitar a los seguros con tus preguntas.
  9. Revisa de nuevo las propuesta y contrata la mejor.

Con las mismas condiciones la diferencia de precio entre las compañías aseguradoras no suele ser muy alta así que si una propuesta de seguro está muy por encima o muy por debajo revísala bien para entender donde está la diferencia.

Es muy importante contratar una buena compañía que nos ofrezca la máxima atención en caso de tener que hacer uso de la póliza. A veces, dos compañías cubren lo mismo pero una hace un seguimiento de todo el problema y se encarga de todo y en otra te tienes que comer tú el marrón de la gestión. Ya te digo yo que compensa la primera y que además suelen tener atención las veinticuatro horas incluso en festivos.

Está claro que contratar un seguro no es cosa de cinco o diez minutos. No busques el camino corto ni aún habiendo tenido muchos seguros antes. Cada cierto tiempo cambian los tipos de seguro y lo que contratabas hace diez años hoy es totalmente distinto.

Una manera de entrar en materia e ir viendo los precios y lo que ofrecen unas y otras compañías es visitar sus páginas online e ir comparando. Así ya vamos más preparados para la primera visita o quizá ya hemos descartado unas cuantas compañías y nos ahorramos el tiempo de visitarlas para nada. En este blog tienen un post que habla de lo que tenemos que tener en cuenta al contratar

Otro consejo, que a nosotros nos va muy bien es una vez al año revisar nuestros seguros. Si queremos añadir o quitar algo o si tenemos alguna duda hablamos con la aseguradora y listo.

Además así nos mantenemos informados de las novedades. Otra cosa importante es saber si la empresa en la que trabajáis tiene algún tipo de acuerdo con alguna aseguradora. En mi caso, mi empresa y una gran aseguradora tienen un acuerdo de entre el diez y el veinte por ciento de descuento según el tipo de seguro y esto es un pastón a final de año.

Otro dato importante es que no tenemos que casarnos con una única compañía de seguros. A veces el mejor seguro para nuestro coche no es el mejor seguro para la casa o de asistencia jurídica.

A veces por comodidad (vagancia), aprovechamos y hacemos todo con la misma compañía y esto puede costarnos bastante dinero a final de año. Trata cada seguro por separado y ahórrate dinero y dolores de cabeza posteriores.

Por último, mencionar el pago fraccionado de los recibos. Si lo hacéis fraccionado, estáis pagando en cada recibo unos cuantos euros más que a lo mejor os podéis ahorrar. Todo suma.

Los seguros nos pueden salvar de la ruina en muchas ocasiones así que más vale que le dediquemos tiempo a estudiar que tenemos y que no tenemos asegurado para evitarnos sustos gordos.